¿Quieres dejar de comer sin ton ni son? …. Sigue leyendo

Seguramente habrás oido a alguien decir que si comes cuando tienes hambre no engordas. Reconozco que a mi me fastidiaba, realmente es difícil para mi comer únicamente cuando tengo hambre y parar cuando dejo de tenerla. No es nada sencillo reconocer las señales ni del hambre ni de la saciedad.

Los niños no tienen realmente tantos problemas con el hambre. Hasta aproximadamente los 5 años, comen cuando tienen hambre y dejan de hacerlo cuando están llenos. La comida es para ellos una simple parada de avituallamiento para poder seguir con sus actividades y juegos.Sin embargo, muchos elementos entran en juego en nuestra alimentación a lo largo de nuestra infancia y nos hacen perder las señales y la comida cobra para muchos de nosotros una importancia excesiva y es fuente de muchas tensiones. Esto no es algo de lo que tengamos que sentirnos culpables o culpar a nadie, ocurre simplemente, pero el sentido del hambre se puede recuperar.

Te propongo 2 ejercicios, uno para sentir el hambre y un segundo para descubrir qué tipo de hambre tienes. Tómatelo como un juego y trátate con cariño. Si al principio resulta difícil y no tienes muy claro que señales estás recibiendo,simplemente persevera. Tu cuerpo se mueve en base a emociones y sensaciones primarias, no a elaboradas elucubraciones mentales, es como un niño. Si has ignorado a tu cuerpo durante mucho tiempo y de pronto te diriges a él y le pides que conteste a tus preguntas, es posible que tu cuerpo esté enfadado y se niegue a responder con rapidez. Trátate como tratarías a un niño muy pequeño, date tiempo y sigue insistiendo con paciencia.

Hambre

1- Prueba a sentir el hambre

¿Cuando ha sido la última vez que has sentido hambre? ¿Qué sientes? ¿Donde lo sientes?

Es muy común decir que sientes retortijones de hambre … pero las sensaciones de hambre son muy personales.

Te propongo que elijas un día que te vaya bien y de forma consciente pases unas cuantas horas sin comer y bebiendo solo agua. No se cuantas horas son necesarias para que sientas hambre, es algo que puedes experimentar también y notar. Observa cuales son las señales de hambre en tu cuerpo, que emociones sientes, cual es tu estado mental. Puede ocurrir que tuvieras unas ideas previas sobre cómo sientes el hambre y estas se vean confirmadas, también puede ocurrir que descubras nuevos matices o que no sientas el hambre como crees que lo sientes.

Lo importante en este ejercicio es la curiosidad de acercarse a las sensaciones de hambre a observarlas sin juzgar.

Te propongo también que observes qué sientes cuando decidas romper el ayuno y comer. ¿Cuales son las sensaciones, pensamientos y emociones que sientes cuando comes con hambre?

Es muy útil anotar lo que ocurre durante este ejercicio, así podrás volver a consultarlas cuando lo necesites.

 

2- Qué clase de hambre tienes

Existen muchas razones para sentir hambre, y muchas veces no se trata realmente de reponer nuestras reservas de energía. Muchas veces comemos por motivos que nada tienen que ver con el hambre física. Si comenzamos a reconocer qué tipo de hambre tenemos, seremos capaces de alimentarnos de una manera más sana y natural, sin caer en excesos ni enredarnos con nuestros pensamientos y deseos.

Aquí debajo encontrarás una meditación básica para distinguir las 9 hambres. Para hacer el ejercicio necesitarás una uva pasa. Puede ser que las uvas pasas no te gusten, puedes probar también con un tomate cherry, un arándano seco o una galletita salada.

El objetivo del ejercicio es reconocer qué es lo que está moviéndonos a comer. Las hambres que tienen más puntuación son las que mandan. No se trata de juzgar los motivos por los que comemos, solo tratamos de ser conscientes de ellos para decidir qué hacemos. Puedes ser consciente de que comes chocolate porque estás triste y a pesar de ello comerlo. La diferencia reside en comerlo de manera consciente o inconsciente. La consciencia irá ampliando poco a poco tu capacidad de decidir.

Para ejercitarla por ti mismo y sin el audio, no es necesario practicarla con una comida entera. Los primeros bocados en silencio de cualquier comida son perfectos para descubrir el hambre o las hambres que estas alimentando en este momento.

Como has visto hay 9 clases de hambres: visual, táctil, auditiva, olfativa, bucal, estomacal , corporal, mental y del corazón. Ninguna de ella es mala o buena de por sí, todas buscan satisfacer una necesidad. Lo interesante de comer atentamente es ser consciente de cuales son nuestras necesidades.

3- Y un truco

Volver a sentir las señales físicas del hambre y la sed no es algo que ocurra de la noche a la mañana.

Es una práctica que lleva tiempo. Mi truco es el siguiente: una vez al día elijo un momento en el que esté sola y vaya a comer o beber algo con tranquilidad, por ejemplo un té o un café o quizá en el almuerzo o la merienda. Entonces me paro y practico las 9 hambres en los primeros 2 bocados de manera consciente. Con la práctica puedes preguntarte a ti mismo cuando vayas a comer, cuanto hambre tienes y qué hambre tienes en este momento. Sin juzgar, solo aproximándote al hambre con curiosidad.

Sin juzgarte

Me encantará saber qué piensas, déjame tus comentarios abajo … nos vemos en el siguiente post

Y, si comer atento te resulta difícil, no dudes en ponerte en contacto.

Estaré encantada de ayudarte a aplicar los principios de Mindful Eating a tu día a día.

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